La calma y la burla en su mirada se fue por un caño al escucharme decir eso, sus manos apretaron con fuerza mis caderas y sus labios se acercaron a los míos esperando con calma a que yo diera el primer paso.
-Damien...- suspire rozando mis labios con los suyos-...no hagas esto en este lugar-
-¿Crees que eso me importa?-
-Por favor-
-Justo esas dos palabras vas a decirme esta noche mientras te pongo en cuatro y me hundo en lo profundo de tu ano muñeca-
No quería imaginarme algo así pero me fue i