Capítulo 64.
El rostro de Harper que estaba frente al espejo era todo lo que ella veía, había cubierto las ojeras y delineaba el contorno de sus labios con sutileza.
Quería crear la imagen de siempre, la fuerte inglesa que era el trofeo que Orvyn mostraba con orgullo, la misma que después de haberla hecho matar por coaccionada por él, no se derrumbó. Porque ya era una asesina desde antes.
Sólo que ahora en lugar de sentir fortaleza, había un inmenso vacío. Las puertas que contenían las emociones estaban bl