Capítulo 205.
El auto se detuvo frente a una entrada oculta del nuevo edificio. Sin cámaras, sin botones. Una entrada de servicio reservada para clientes demasiado importantes como para aparecer en registros.
Mateo abrió la puerta. Ella bajó primero. No dijeron nada. Estaban en el mismo canal, a pesar de lo difícil que era actuar en una dupla. Porque ya no podían pensar en sí mismos solamente.
Se presentaron ante el gerente que les dio la llave de su habitación, indicando que pronto recibirían ropa para amb