Capítulo 204.
Mateo descendió en una planta bajo la suya, yendo por las escaleras de mantenimiento, en donde atascó la puerta con un pequeño cuchillo plegable que sacó de su bota izquierda. Nadie pensaría que alguien vestido con tanta sobriedad ocultaría armas como esa. Pero Mateo Crown no era como nadie más en el Atlantis.
Caminó pegado a los muros color marfil. Las alfombras carmesí amortiguaban sus pasos mientras el rugido distante del acuario central podía distinguirse de las paredes gruesas del resort.