Capítulo 162.
El aire se llenó de un aroma acre, la presión se disparó y un rugido animal lo cubrió cuando Valente se lanzó hacia Mateo en respuesta. Su cuerpo había sido impulsado por pura adrenalina y odio desmedido, además de la finalidad de salir con vida, contrario a los otros.
No había estrategia, no había cálculo, sólo el instinto primitivo y una furia descontrolada que comandaba el deseo por romper los huesos del otro. Mateo, cual máquina de guerra, recibió el impacto de Valente como si fuera una pa