Capítulo 146.
El mafioso se quedó en el muelle, adoptando la apariencia de un turista despreocupado hasta que la noche se adueñó del lugar.
Con la calma de quien conoce el terreno, saboreó fruta en rodajas, observando a lo lejos cómo un grupo de sujetos discutía en voz baja sobre el inminente inicio del viaje en el barco destinado para ese embarque. Con su conocimiento sobre los procesos creó una distracción; empujó una caja de producto hacia el agua, creando un alboroto inesperado que capturó la atención d