Capítulo 128.
Los pasos enérgicos recayeron sobre el asfalto, en un caminar constante, apresurado e inmutable. Sus hombres lo seguían de cerca mientras recibía informes sobre su gente que tenía órdenes para cumplir.
No era agradable volver a la ciudad donde tuvo que fingir ser un tipo sin suerte ni gloria durante años, por culpa de un padre atemorizado por lo que había creado. Lo obligaron a ir con un sujeto con una libreta que esperaba reparar algo de su cabeza, como si tener la habilidad de pensar en estar