Capítulo 114.
—¿Se siente mal, señora?— indagó la ayudante del mayordomo hacia Delphine. Al verla pensativa y con la mano en su vientre abultado se mostró un tanto adolorida.
La mujer de vestido azul con mangas hasta sus codos se giró para ver a la mujer de cabello atado en un moño. Negó en silencio, mirando la escultura que tenía dos garras rotas, las cuales ella misma tiró a la basura. Las palabras de Harper del día anterior la asustaban más que el resto de cosas que tenía dentro de su cabeza.
Temía por