Capítulo 103.
La opresión en su pecho, el frío calando sus huesos y el sonido de esa voz seguía resonando en los oídos de la pelirroja, quién debido al aturdimiento atropellaba a quién se interpusiera en su camino, sin darse cuenta de nada. El personal del hospital veía a personas desesperadas entrar, pero no cómo ella.
Su presión parecía disminuir, a la vez que buscaba con la mirada a alguien conocido. Pidió referencias, nadie supo decirle nada al respecto.
—Necesito que me diga algo de ellos— casi ente