Ni siquiera sabía cómo se llamaba. Desde que dejé atrás mi antigua vida, toda mi atención había estado volcada en el trabajo.
La manada Noctuluna y la Sombraluna estaban en ciudades distintas. Jamás había venido a este lugar, así que, sinceramente, no lo recordaba.
Al salir del trabajo, justo al cruzar la puerta, una silueta alta y poderosa apareció de repente frente a mí.
Su mirada ardiente se clavó en mí como una llamarada.
—¿Necesitas algo? —pregunté, incómoda. Esa forma tan intensa de mirarm