Mundo ficciónIniciar sesión—Eres una inservible. —La pelirroja escupió con superioridad—. Siempre creyéndote más santa que los demás y mírate, no eres nadie, Samay.
—¿Qué quieres, Bárbara? —inquirió entre dientes, simplemente no la soportaba y solo deseaba que saliera de su habitación.
—Para ti, Señora Bárbara. Tú solo eres una arrimada en







