Mantuve mi sonrisa frente a Luciana Terry, aunque algo dentro de mí me decía que debía mantenerme alerta.
Su mirada sobre mí me hacía sentir incómoda.
Solo me había observado durante unos segundos, pero ya tenía la sensación de estar siendo interrogada.
Sus ojos recorrían cada detalle de mi apariencia, como si estuviera buscando el más mínimo error. Durante unos instantes, incluso me pregunté si todavía estaba respirando con normalidad.
Fue Clark quien finalmente rompió aquel silencio incómodo.