Después de hacer aquel comentario, Julien permaneció inmóvil durante unos segundos.
Un silencio incómodo llenó de inmediato la oficina.
Clark levantó lentamente la vista y fijó los ojos en su sobrino. Su rostro seguía tan sereno como siempre, sin dejar ver ninguna emoción.
—¿Tenías algo importante que decirme, Julien?
Julien recuperó enseguida la compostura.
—Sí... He venido a entregarle los últimos documentos del proyecto Hamilton.
Se acercó al escritorio y dejó una carpeta frente a él.
Clark