Mundo ficciónIniciar sesiónMiro a mi alrededor, incluso estar arrodillada es demasiado para mí, tampoco puedo acostarme sin que me duela por los vidrios que aún tengo en mi cuerpo, así que, completamente destruida, me quedo en el techo donde imploro que no puedan alcanzarme o no viviré para contarlo.
No quiero ser la damisela en apuros que siempre debe ser rescatada, pero, como va la situación, no ha sido posible para mí salir victoriosa y a salvo de estos bastardos.






