Sonrío complacido porque los enemigos no esperan que los busque, si no que, el desespero hace que vengan hasta donde me encuentro con el fin de supuestamente eliminarme. Como ella ha corrido hacia donde yo me encuentro, los hombres lobos y humanos que la siguen, no disparan por temor a herirla.
Por lo que, sin dudarlo, uso mi magia para ahorcarla en el aire, mientras sonrío al subestimarme, porque con mi propia magia, no necesito esforzarme mucho para someter a quienes me hacen enojar.
— Sigu