Mundo ficciónIniciar sesiónEl tictac del reloj se acelera con tantas fuerzas en mi cabeza, que tiemblo del miedo y me tropiezo de tal manera que cuando el lobo se lanza sobre mí cae de bruces contra la puerta que él mismo cerró.
Aturdida, miro hacia el hombre que al tener el hocico abierto, se ha llevado a la boca esa dinamita o lo que sea que tenía en la puerta y por eso, corro a cubrirle la nariz para que trague de una vez por todas eso.Él de inmediato se esfuerza por ale






