Capítulo 43: El Vuelo del Fénix sobre el Sena
El estruendo del primer impacto de plasma contra la estructura superior de la Torre Eiffel no fue un sonido, sino una sacudida que recorrió los huesos de Alaric e Isolde. El hierro centenario, que había resistido el tiempo y las guerras, gimió bajo el calor insoportable de los cañones del Consejo. Fragmentos de metal incandescente caían como meteoritos sobre el Campo de Marte, mientras la antena, ahora purificada por la resonancia plateada de Isolde