Ante la frialdad de Sergio, Sofía se quedó asombrada por un momento. Jaime se acercó a ella y le dijo:
—Señorita Quiroga, por favor, acompáñeme arriba para cambiarse de ropa.
Sofía bajó la cabeza y respondió:
—… Está bien entonces.
Apenas había dado unos pasos cuando Sergio, con frialdad, añadió:
—Quítate el maquillaje antes de regresar.
Sofía sintió un escalofrío en el corazón.
—Pero…
—Eres estudiante, ese maquillaje tan recargado y maduro no te queda para nada bien.
Al escuchar esto, Sofía s