Regina también le preguntó:
—¿Y ahora qué está sucediendo? ¿Cuál es la situación?
—Yo… —titubeó Jaime, y Marina decidió entrar de golpe.
—¡Alejandro! ¡Alejandro! —llamó Marina mientras avanzaba.
—¡Señora! ¡No puede entrar así! —exclamó Jaime, tratando de detenerla, pero Marina ya había irrumpido en la habitación. Adentro se escuchaban sonidos de una pelea, y justo cuando entró, vio cómo Sergio le daba un puñetazo a Alejandro en la cara.
—¡Detente! —ordenó Marina, interponiéndose entre los dos.