La oscuridad más allá del valle se espesaba, como si la propia noche aguardara en silencio. Las dos figuras que habían sido derrotadas parcialmente se reunieron con alguien más: un ser envuelto en un manto plateado, cuya presencia parecía absorber la luz a su alrededor. Sus ojos brillaban con un conocimiento antiguo y un poder que incluso Azrael jamás había mostrado.
—Han sido… eficaces —dijo el ser plateado con voz fría—. Pero no subestimen la historia que llevamos consigo. El linaje Vorlak no