Los días siguientes en la fortaleza Vorlak fueron intensos. El valle, antes lleno de risas y entrenamiento básico, se transformó en un verdadero campo de pruebas. Ciel, Ian y Jordan guiaban a los portadores en ejercicios que combinaban fuerza, estrategia y control absoluto de la marca del eclipse. Cada entrenamiento estaba diseñado no solo para mejorar habilidades físicas, sino también para desarrollar la mente y la capacidad de anticipación ante enemigos inteligentes.
—Recuerden —les decía Cie