La fortaleza Vorlak bullía de actividad. Nuevos portadores híbridos y humanos se entrenaban bajo la guía de Ciel, Ian y Jordan, mientras antiguos alumnos reforzaban sus habilidades. Cada rincón estaba impregnado de luz y energía, una mezcla de vigilancia, aprendizaje y poder controlado.
—Ciel, necesitamos hablar —dijo Ian, observando una serie de proyecciones de energía que aparecían en el salón de entrenamiento. Sus ojos brillaban con la misma intensidad que en batalla.
—¿Qué pasa? —preguntó C