Parte 5. Capítulo 27. El acuerdo
Ninguno de los presente podía salir de su asombro. Ni siquiera Baudilio, que pensaba que había visto todo lo sobrenatural que podía producirse en la tierra.
—Llevé a María Trinidad a casa de Pablo porque los espíritus que me visitan día y noche me lo han aconsejado. —Ahora le tocó el turno al líder de explicar sus averiguaciones—. Cuando la chica llegó a la casa, hubo una conexión total entre ella y los viejos. Fue algo natural, se quisieron al instante y encajaron como parte de una misma pieza