Parte 5. Capítulo 26. La orden de los espíritus
Los guerreros esperaban a Gregory en un claro en medio de la montaña. Se extrañaron al ver que su hermano no aparecía, pero sí el viejo Fiat de Baudilio.
El líder llegó a ellos y bajó con una gran sonrisa dibujada en el rostro.
—¿Tenemos fiesta?
Todos resoplaron menos Deibi, que se carcajeó, divertido.
—¿Trajiste ron?
—Tengo un poco de aguardiente en el maletero. Si vas por unos cocos, te preparé un licor que te hará tocar las estrellas. Traje las especias indicadas para eso.
Deibi aumentó las