Parte 5. Capítulo 32. La invocación
Luego de que todo estuvo preparado, Gregory sacó a Trini de los restos pestilentes del viejo hotel y la llevó hacia el lugar donde se hallaban aparcados los vehículos, escondiéndose entre ellos.
Habían asistido a ese lugar a prepararse para invocar los espíritus y cumplir con la misión que tenían impuesta.
—¿Qué ocurre? —preguntó ella cuando él se detuvo y repasó los alrededores con desconfianza.
—Solo necesitaba darte un beso —dijo, antes de encerrarle el rostro entre las manos y saborear sus