Cada vez que Daniel dormía junto a ella, su presencia la incomodaba un poco; al mismo tiempo, había un sentimiento indescriptible que se extendía dentro de ella.
«No puedo dejar que duerma a mi lado».
—Planeaba dormir en el cuarto de huésped. —La miró antes de explicar—: acabo de conseguir de las acciones, así que sería sospechoso que durmiera en otra habitación, o bien, tu padre sospecharía de lo nuestro.
Belén vaciló un breve instante luego de escucharlo. Lo que decía era verdad. Como Sant