Mundo ficciónIniciar sesiónTocaron el timbre insistentemente, apenas Anais alcanzó a vestirse y lucir presentable. Se miró en el espejo del recibidor antes de abrir la puerta, sus labios ya habían recuperado su tamaño.-
- Hermano, hola.- lanzaba fuego por los ojos, le pareció más alto que antes.-
- Ese hombre… ¿dónde está?-
- En el dormitorio, debe hacer reposo por su lesión.- reposo que no hacía.
- Bruno me contó lo que sucedió.- hizo un silencio incó







