Una vez que llegue a la calle, el aire fresco me dio en la cara suavemente como si me quisiera decir algo, intente tranquilizarme un poco, dado que estaba muy nerviosa y me dolia un poco bajo de mi vientre.
—-- Keira, menos mal que estás aquí, ven vamos a tomar algo, no se que le sucede a David de verdad, está muy enamorado de ti, pero ese comportamiento que tiene contigo no, no lo entiendo —- me dijo Carlos.
Nos fuimos a una cafetería que había cerca, sentandonos en una mesa, me quedé mirando