Quise quitarle de las manos a mi amiga la prueba, pero ella se puso a saltar para que no se lo cogiera mientras se reía, hasta que al fin me dejo mirarlo viendo que tenía dos rayas rosas, lo que significaba que si, que estaba embarazada de mi marido. Las dos nos abrazamos llorando mientras nos quedamos mirando aquellas dos rayas.
—- Aroa por favor, nadie lo puede saber, mañana viene David a la subasta, confío en que no se te va a escapar nada, ¿verdad? — pregunte.
—- Keira amiga, te lo he prom