Al día siguiente y como todas las mañanas, me tuve que levantar de la cama para ir corriendo al cuarto de baño por culpa de las náuseas. Una vez que me duche y rodee mi cuerpo con la toalla, volví al dormitorio para arreglarme, aunque a primera hora no tenía que ir a ninguna parte. Después me fui a la cocina para tomarme mi café y mi tostada, sentandome en la silla de la cocina .
—-- Buenos días casi gordita — me dijo mi amiga Aroa cuando entró en la cocina.
—- ¿A qué viene eso de casi? estoy