Cuando David cortó la llamada, me tuve que coger a la mesa de la cocina y sentarme para no caerme al suelo, estaba muy mareada y no podía creerme lo que mi esposo me acababa de decir, Carlos entró en ese momento a la casa, buscándome y al verme en la cocina llorando se acercó a donde yo estaba sentándose a mi lado.
—- ¿Te ha llamado David? — me pregunto.
—- Carlos ayúdame a comprender algo, tu eres muy amigo de mi marido, pero quiero que respondas, David y esa tal Susan, ¿eran amantes? —- preg