Capítulo 18. Una confesión inesperada.
Capítulo 18. Una confesión inesperada.
La noche había caído sobre el castillo y con ella llegó un silencio particularmente pesado, solo interrumpido por el zumbido lejano de la calefacción central y el golpeteo ocasional del viento contra los ventanales. Los pasillos estaban iluminados con luces tenues, colocadas sobre la piedra antigua. Ese contraste entre lo medieval y lo actual era algo a lo que todos se habían acostumbrado: cámaras de seguridad en las esquinas, pantallas de información e