Capitulo 57.
Capítulo 57.
Mi razón me decía que era una estupidez seguir esperando a que Calen volviera en el plazo de una hora.
Era tan estúpido confiar en la promesa de Natalia… No pude evitar reír con sarcasmo, estaba claro lo que ella quería, y este no era otro más que Calen.
Y de nuevo ahí estaba yo, sentada en el borde de la cama esperando a que él llegara, meciendo a Hugo entre mis brazos y agarrándome a él con fuerza.
Pasó una hora, después otra y otra… Hasta que el llanto de Hugo me devolvió a