El profesor Levis la observó con expresión grave.
—¿De verdad no lo sabías, Sabrina? —preguntó con voz firme—. Isabella y su equipo fueron brutalmente atacados por culpa de este incidente.
Dime la verdad… ¿sabías algo?
Sabrina negó con la cabeza sin dudarlo, su tono fue seguro y categórico:
—¡No lo sabía! ¡Confiaba en Zenia! Por eso insistí en que Isabella había robado nuestros datos.
Zenia abrió la boca, incapaz de articular palabra, sin saber si debía sentirse más conmovida o traicionada