Gordon quedó desairado, mirándolos con una expresión sombría durante un largo rato, hasta que Jason apareció por detrás y le dio una ligera patada en la pierna.
—¿Qué haces parado en la puerta? —le reprochó—. Vestido así, los guardias de seguridad van a pensar que eres un terrorista.
Gordon suspiró, visiblemente dolido.
—Jason, Alexander me ignoró por completo. ¡Ahora que tiene novia, se olvida de su hermano! —dijo con fingida tristeza—. Estoy seguro de que nos abandonará del todo cuando se