Jason se sentó en el aula, frunciendo el ceño mientras observaba a la maestra hablar.
Pensó que aquella mujer era demasiado joven e inexperta para comprender realmente la grandeza de Chelsea.
En ese mismo instante, Chelsea estaba fuera, asomada a la ventana.
Al ver a Jason sentado allí, conversando con la maestra, se enfureció.
Quiso golpear algo —o a alguien—.
No podía entender qué demonios hacía él allí.
Cuando la conferencia terminó, Jason no adoptó el tono severo y paternal que ella t