—Pregúntale qué tipo de hombre le gusta. Cambiaré —dijo Jason con determinación.
Isabella apenas rodó los ojos antes de responder con tono seco:
—Dile a Jason que no le gusta su tipo de hombre.
Ella y Alexander se miraron, preguntándose por qué demonios esos dos no se llamaban directamente en lugar de usarles como mensajeros.
Alexander suspiró con fastidio.
Tenía la sensación de que Chelsea y Jason podían seguir discutiendo así toda la noche, sin llegar nunca a nada.
Así que, sin pensarlo