Después del SAT, Isabella pasó casi todas las noches con Alexander, sin atender mucho los asuntos del estudio.
Sabía que se estaba dejando llevar demasiado por las “distracciones fisiológicas” —como ella misma lo llamaba— y decidió ponerle orden a su vida.
Dos semanas antes del inicio del curso, se propuso abrir una nueva sucursal del estudio en la capital.
Cuando Alexander se enteró de que ella estudiaría en Capital University, sonrió con orgullo… y actuó a su manera.
Compró varias cas