[Soy compañera de clase de Ana. Estoy totalmente de acuerdo con lo que dicen, porque Ana siempre fue una actriz nata. Ninguno de nosotros habría imaginado jamás que pudiera ser tan vil.]
[¡Maldita Ana! ¡Malditos Star!]
Así, Ana fue empujada al centro de la tormenta.
No habría sido tan criticada si solo se tratara de ser una falsa señorita Star. Lo que enfureció a la gente fue que también había incriminado a su madre adoptiva. Juntas, esas dos cosas la convirtieron en el blanco de una condena implacable.
Sus actos traspasaron los límites de la moralidad aceptada por la sociedad, por lo que nadie sintió compasión por ella.
Los estudiantes comenzaron a mirarla como si fuera una rata asquerosa escondida en una alcantarilla. Las burlas, los insultos y el rechazo silencioso bastaron para destruirla emocionalmente.
Ana ya estaba al borde del colapso mental. Las miradas llenas de desprecio la abrumaron tanto que se tomó la cabeza entre las manos y salió corriendo del colegio, gritando s