29. Demasiado tarde
Catalina
Me está besando… Gabriel me está besando y yo no puedo hacer más que responderle como si mi vida dependiera de ello.
El beso me sabe a rabia, a soledad, a miedo y a desesperación y entre más fuerte se hace, más crece el nudo que siento en mi garganta y mi cuerpo se enciende como si esto fuera justo lo que había estado esperando.
Su boca aún arde sobre la mía cuando mis sentidos poco a poco regresan de golpe y la realidad de lo que estoy haciendo y con quien llega a mi de repente.
Oh Dio