Catalina
Siento que estoy viviendo un déjà vu mientras veo los ojitos insistentes de Samuel pidiéndome que acepte ir a comer con Gabriel. No debería.
Dios… la última vez eso no resultó para nada bien, y no quiero hacer nada que arruine lo que tengo con Julián. Ya me siento como una basura por no ser completamente honesta con él. Ir a comer con su hermano a sus espaldas sería como clavarle un puñal.
—Lo siento, bebé, pero no podemos —digo y tiendo las manos para que se venga conmigo.
Sin embargo,