A pesar de todos sus esfuerzos para que la policía buscara a su madre, Carlo no consiguió nada, puesto que quedó demostrado que ella se fue por voluntad propia y contra eso, no se podía tomar como un secuestro.
Las últimas dos semanas a Carlo se le han pasado lentas, en medio de todo lo que debe hacer y sin noticias de su madre… hasta ahora.
El teléfono suena, ve en la pantalla que es ella y Carlo le responde de inmediato.
—¡Madre, por fin!
“Ay, no exageres. No puedes decir que me extrañaste, s