Sergio se apresura a ayudarlo, mientras que Andrea sale de su sorpresa y se parte de la risa. Ahora sabe que lo de desmayarse al saber que será padre no fue producto de la situación que estaba viviendo en el primer embarazo, sino algo propio de él.
—Hija, no te rías —le dice Sergio, pero también termina riéndose.
Ian abre los ojos poco a poco, su suegro lo ayuda a levantarse y cuando está frente a su esposa, solo sonríe y la alza con la dicha saliéndole por los poros.
—No lo puedo creer… —la baja, la toma de la mano y les dice a todos—. La fiesta para nosotros ya se terminó.
La toma entre sus brazos y sale rápidamente de ahí. En cuanto lo ven, su equipo de seguridad despliegan todo para sacarlos de ahí y el auto blindado parte con ellos de inmediato.
—Estás embarazada… ¿cuándo lo supiste?
—Cuando me enfermé hace dos semanas… resulta que no era una infección estomacal, sino los síntomas del embarazo.
—¿Lo sabías hace dos semanas y no me lo dijiste? —la pregunta le sale con tri