Tras ver partir a Carlota con su hijo, a Iñaki no le queda más que aceptarlo, porque hasta no saber lo que en realidad pasó, no puede pelear por ella.
—Pero que ni crea que me quedaré con los brazos cruzados. Esa mujer es mía y nadie me la quitará.
Toma su teléfono, llama al padre de Rebeca para preguntarle por ella y la respuesta lo deja paralizado. No tienen idea de dónde está Rebeca, porque no se ha presentado más a la empresa de Carlo.
Al principio creyeron que era porque el tribunal económ