Cuando Analía y Sergio se van, Ian se pone de pie y camina a su cuarto, porque tiene demasiadas cosas en qué pensar, pero sobre todo… necesita llamar a su padre.
Andrea se queda en la sala con Sebastián, su hermano se acerca a ella, la toma por los brazos y le pregunta.
—¿Estás segura de confiar en Ian? Porque es imposible que un hombre no se dé cuenta de lo que hace…
—Ven —lo guía al cuarto, saca una bolsita de su maleta y se la entrega—. Son las drogas que nos daba, esta a mí y esa a Ian… mándalas a analizar, lo necesitaremos en un tiempo más.
—¿Estás segura de que quieres esperar tanto para hacer esto?
—Sí, no pondré a mi hijo en peligro, y si comienzo con todo estando embarazada, lo más probable es que quieran atacarme a través de él. Carlo Suárez demostró ser capaz de cualquier cosa para conseguir lo que desea.
—Y sobre el matrimonio con Ian… ¿en verdad te casarás con él? ¿Al menos lo amas?
—No lo sé, hermanito —se sienta en la cama y los dos se tiran en ella para ver el techo co