El tiempo se agotaba. Sus enemigos se cerraban como un cerco sobre su territorio y Leonel sabía que el enfrentamiento definitivo era inevitable. Desde que Jenny había cruzado el umbral de su "jaula", él se había jurado que no la dejaría marchar jamás, pero el peligro inminente le otorgaba una urgencia nueva: necesitaba atarla a su lado, asegurar su unión y concebir a su heredero antes de que el velo de su verdadera identidad cayera y la realidad de su oscuro mundo la alcanzara.
Al bajar las e