Punto de Vista de Elara
Ella dio un paso lento hacia mí, sus ojos verdes me escanearon de pies a cabeza con desprecio. Era una locura cómo ambas nos parecíamos a nuestra Madre y teníamos el mismo color de ojos, pero resonaban de manera diferente.
—Realmente eres algo, ¿no? —dijo en voz baja.
Tragué saliva.
—¿Qué quieres decir?
Lyra inclinó la cabeza, sus labios se curvaron.
—Quiero decir... que eres una hermana cuyo único trabajo es robar la felicidad de sus hermanas mayores.
Mi boca se secó. E