Punto de Vista de Elara
El rechazo de Kaelen escocía como una herida abierta rozada con sal. Me quedé allí, aferrada a su manga como una tonta desesperada, con los dedos temblando por la necesidad de sujetarme a algo... a lo que fuera.
Podía sentir la presencia de Lyra a su lado; su satisfacción estoica al ver que, al final, había obtenido lo que quería como siempre hacía, era tan palpable que me daban ganas de vomitar.
No iba a permitir que esto terminara así. No podía arriesgarme a que me