Punto de vista de Elara
Los ojos de Kaelen se entrecerraron cuando acepté rápidamente la existencia de un cambiapieles, contrastando con mi perspectiva anterior.
—¿Por qué crees de repente que hay un impostor? —preguntó.
Suspiré, con los nervios revoloteando en mi vientre como polillas salvajes. Sentía la lengua pesada, como si la hubieran sumergido en melaza, pero la obligué a moverse.
—Hay... mucho que quiero contarte —dije en voz baja, sin saber siquiera cómo empezar.
Él dio un paso má