Punto de vista de Luis
Mi sonrisa burlona se desvaneció. Respiré lenta y profundamente. Ni siquiera yo había pensado mucho en lo que quería de ella.
Y entonces, sin pensar, dije:
—Una oportunidad.
Ella frunció el ceño. —¿Una oportunidad para qué?
La miré fijamente, con el corazón latiéndome rápido como el de un adolescente enamorado.
Dios.
Este era el momento.
El momento en que lo admitía.
El momento en que me daba cuenta.
Le tomé el rostro entre las manos, acariciando su mejilla con el pu